La Antigüedad de las Haches

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Las faltas de ortografía suelen ser muy comunes. No falta la ocasión en que confundamos una s por c, o viceversa; que olvidemos un acento, o hasta los famosos errores de tipeo. Más aún hoy en día, con las nuevas tecnologías al alcance de todo y la falta tiempo que nos apremia, han hecho de las de las fallas ortográficas algo común del día. Pero lo cierto es que no son, ni deben ser, bien vistas. La buena ortografía es un signo de sofisticación y refinamiento, es agradable a la vista, y requerida en esferas donde impera la formalidad. Sin embargo… no siempre es así, como ocurre en la anécdota de hoy, que tiene como protagonista político español, Francisco Pi y Margall.

Pi y Margall en 1869.

Seguramente nuestros amigos españoles conocen de sobra a Francisco Pi y Margall (Francesc Pi i Margall en catalán). Pero para aquellos que no lo conocen les diré que Francisco fue un político, filósofo, jurista y escritor español, que asumió la presidencia del Poder Ejecutivo de la Primera República Española entre el 11 de junio y el 18 de julio de 1873. Era partidario de un modelo federalista para la Primera República y supo conjugar las influencias de Proudhon para llevar a cabo la política del Estado. Se le considera, además, como uno de los intelectuales representativos del pensamiento más avanzado de la segunda mitad del siglo XIX.

A los 40 años tuvo que exiliarse de España por conspirar contra la monarquía, al regresar se convirtió, primero en Diputado y luego en Ministro de la Primera República Española; para más adelante convertirse en presidente. Sin embargo, la anécdota de hoy tiene que ver con el periodo ejerció el cargo de Ministro de Gobernación.

Resulta que durante aquel periodo, Francisco recibió una comunicación del gobernador de una de las provincias en la que se leía:

“Tengo el honor de poner en conocimiento de Vuecencia, que hayer hubo un motín contra el recaudador de contribuciones, pero oy ya están calmados los ánimos”

La contestación de Francisco al emisor de esta carta con tan grandes horrores de ortografía no tiene desperdicio:

“Me permito advertir a Vuecencia que está ignorante en cuanto a la antigüedad de la hache. La h no es de ayer, es de hoy”.

Todo un dado para contestar correctamente ¿No?

Para esta entrada tuve ayuda de:

Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas

Wikipedia: Artículo de Francisco Pi y Margall 

Pi y Margall se ve desbordado por el federalismo, representado en figuras infantiles ataviadas con los distintos trajes regionales. [Tomás Padró para La Flaca]

Estudiante de historia en la UBA (Argentina) en sus últimos años de carrera. Apasionado por la historia desde muy chico, empezó esta página para compartir su pasión.