La Derrota de Douay o Como Perder Sin Entrar en Combate

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¿Puede un ejército ser vencido si siquiera presentarse a combatir? ¿Acaso la derrota de un bando no implica la victoria del otro? En este sentido, es necesario preguntarse ¿Qué se considera una derrota? Pues, en parte, de eso va a la entrada de hoy, que está protagonizada por el general Douay y la II división del 7º cuerpo francés, durante la Guerra Franco-Prusiana.

General Félix Douay.

De este modo, nos ubicamos para esta historia en medio de la Guerra Franco-Prusiana, desarrollada entre 1870 y 1871. Es en medio de este conflicto bélico que se da un hecho único, y que tiene como desafortunado protagonista al general francés Félix Douay. Vale aclarar que el buen Douay, de exitosa carrera militar, no tendrá responsabilidad directa en la desventurada derrota de su ejército a manos de… ellos mismos. O mejor dicho, de nadie. ¿Cómo es esto?

Bueno, para comprenderlo debemos volver a la pregunta original, ¿Qué es una derrota? Verán, esta cuestión es interesante, puesto que, por lo que llegado a conocer en mi investigación para esta historia, aunque en toda batalla hay siempre un vencedor y un vencido, no es forzoso que la victoria de un bando lleve consigo la derrota del contrario. Y… ¿Qué significa?

Pues, si hablamos propiamente, una derrota supone la disolución completa de una tropa y la dispersión de sus fuerzas. Es decir, el bando derrotado es aquel cuyas es incapaz de rehacerse en un plazo breve. Esto implica, por tanto, que la derrota es lo que ocurre luego de un descalabro sobre todo si ha faltado serenidad para ordenar la retirada y el contrario se ha encarnizado en la persecución.

Pero, y en esta sintonía va la entrada de hoy, también puede que esta derrota pueda ocurrir por virtud solamente de desaciertos y fluctuaciones en el mando, de fatigas y privaciones innecesarias y de noticias o rumores desfavorables, circunstancias todas que, obrando de un modo perjudicial sobre la moral de las tropas, llevan a su ánimo el convencimiento de que se encuentran rodeadas de gravísimos peligros y acaban por producir el pánico, con todas sus tristes consecuencias.

Caballería de choque prusiana (Ulanos) cargando durante la batalla de Mars-le-Tour, 16 August 1870.

Tal es el caso que incurre en el accionar de las tropas de Douay. En este sentido, se encontraba el general Douay comandando a la II división del 7º cuerpo francés el 4 de Agosto de 1870. Sus soldados y él se encontraban en hlhouse esperando valientemente al enemigo alemán… O quizás no tan valientemente. Verán, mientras los militares franceses estaban apostados en dicho sitio a la espera del enemigo, los rumores que se habían escuchado en los últimos días acerca de las victorias alemanas en Wisemburgo y Wörth (las cuales implicaban un avance de prusiano sobre su posición) comenzaron a expandirse y a generar pánico entre los soldados, quienes, antes de otear el horizonte a sus enemigos y antes de confirmar las noticias del avance, decidieron retirarse desesperadamente hacia Dannemarie.

Pero la huida resultó ser tan desespera, desordenada y desastrosa que el general Douay acabó perdiendo a, al menos, la mitad de sus efectivos, y los prusianos pudieron avanzar libremente hacia París, donde tiempo más tarde el emperador Napoleón III sería apresado junto a más de 100.000 soldados franceses… Todo un fracaso de milicia…

Para esta entrada tuve ayuda de:

Wikipedia: Artículo de la Guerra Franco Prusiana

Artículo sobre la Derrota (Milicia).

Libro: “Las Hemorroides de Napoleón y Otras 499 Anécdotas” de José Miguel Carrillo de Albornoz