Las Bromas de Francisco I

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Retrato de Francisco I de Francia.

Francisco I de Francia conocido como el Padre y Restaurador de las Letras, el Rey Caballero y el Rey Guerrero, fue consagrado como rey de Francia el 25 de enero de 1515 en la catedral de Reims, y reinó hasta su muerte en 1547. Su reinado permitió a la nación francesa ejercer un papel importante en los asuntos europeos y colocarse como una potencia económica de primer orden. Francisco I es considerado además como el monarca emblemático del período del Renacimiento francés. Su reinado permitió un desarrollo importante de las artes y las letras en Francia. Asimismo, Francisco I era un hombre muy dado a las bromas, y algunas de ellas de un grueso calibre. Como la que mencionaremos a continuación.

Cierto día, se encontraría el buen Francisco algo aburrido, por lo que decidió jugarle una treta a su ministro Duprat, quien era sacerdote, arzobispo y cardenal. La broma consistió en hacerle cree a este que el Papa había muerto.

Este era un hecho importante, ya que como uno de los dos grandes monarcas católicos (junto a Carlos V de España), y en guerra constante con su contraparte, Francisco se presentaba a sí mismo como defensor de la Iglesia Católica, y por tanto, era necesario colocar en aquel sitio a alguien afín al rey francés, que lo beneficiara en sus disputas con el trono español.

-Señor- Dijo ante esta notica Duprat- es menester que el trono pontificio sea ocupado por alguien fiel a vuestra majestad.

– Ya he pensado en ello, y creo que esta persona podrías ser tú, pero ya sabes lo que son estas cosas: se necesita mucho dinero y yo no lo tengo.

Duprat comprendió al instante lo que Francisco estaba insinuándole, y aquel mismo día le envió dos toneles llenos de oro.

-Con esto y lo que yo puedo poner- Le dijo el rey. Creo que tendremos suficiente

Los días pasaron, y claro, ocurrió lo que debía ocurrir. Duprat consultó por la situación a Roma, y desde allí enviaron despachos diciendo que el Papa no solo no había muerto, sino que gozaba de un excelente estado de salud. Al enterarse de que Francisco le había hecho una jugarreta, y como era obvio, Duprat le pidió amablemente al rey que le devolviera su oro. Pero este le contestó:

-No te precipites, ten calma, que si el Papa no ha muerto, un día u otro ha de morir.

Y con esta respuesta se quedó con el dinero…

Para esta entrada tuve ayuda de:

Libro “Historias de la Historia (cuarta serie)” de Carlos Fisas.

Estudiante de historia en la UBA (Argentina) en sus últimos años de carrera. Apasionado por la historia desde muy chico, empezó esta página para compartir su pasión.