Por qué el alcohol te hace orinar?

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Una vez que has tomado un vaso de Chonchi, sabes que te mandó al baño, pero ¿sabes por qué tienes que orinar a causa del alcohol? ¿Sabe cuánta orina más produce o si hay alguna forma de reducirla? La ciencia tiene la respuesta a todas estas preguntas:

Claves para empezar: Por qué el alcohol te hace mear

·El etanol o el alcohol de grano es un diurético. En otras palabras, aumenta la producción de orina.
·Funciona suprimiendo la hormona antidiurética (HAD) para que los riñones devuelvan menos orina al torrente sanguíneo y permitan que más se escape en forma de orina.
·El alcohol también estimula la vejiga, por lo que puede sentir la necesidad de orinar antes de lo habitual.
·Cada dosis de alcohol aumenta la producción de orina en 120 mililitros.
·El consumo de alcohol también deshidrata el cuerpo de otras maneras, aumentando la sudoración y posiblemente causando diarrea o vómitos.

¿Por qué el alcohol te hace orinar?

El alcohol es un diurético. Esto significa que cuando bebes alcohol, produces más orina. Esto sucede porque el alcohol suprime la liberación de vasopresina arginina o la hormona antidiurética (HAD), la hormona que permite a los riñones devolver agua al torrente sanguíneo. El efecto es aditivo, por lo que beber alcohol aumenta el grado de deshidratación. Otra razón por la que vas al baño más a menudo es que el alcohol también estimula la vejiga, por lo que sientes la necesidad de orinar más rápido de lo que normalmente lo harías.

¿Cuánto tiempo más tienes que orinar?

Normalmente, se producen de 60 a 80 mililitros de orina por hora.1 Cada dosis de alcohol hace que se produzcan 120 mililitros de orina extra.1

Esto depende de cuánta agua bebas antes de empezar a beber. Según la edición de Julio-Agosto 2010 de “Alcohol y Alcoholismo”, se produce menos orina cuando se bebe si ya se está deshidratado. El mayor efecto de la deshidratación se observa en las personas que ya están hidratadas.
Otras formas en que el alcohol te deshidrata

La orina no es la única forma de deshidratarse por el consumo de alcohol. El aumento de la sudoración y posiblemente la diarrea y los vómitos pueden empeorar la situación.

El mito de la “ruptura del sello”.

Algunas personas piensan que se puede evitar orinar esperando el mayor tiempo posible a que se rompa el “sello” u orinando por primera vez después de beber. Es un mito que la primera orina es una señal a tu cuerpo de que necesitas ir al baño cada 10 minutos hasta que el alcohol salga de tu sistema. La verdad es que no te sientes cómodo esperando y no tiene ningún efecto sobre la frecuencia o la cantidad de orina que haces a partir de ese momento.

¿Puedes reducir el efecto?

Si bebes agua o un refresco con alcohol, el efecto diurético del alcohol se reduce a la mitad. Esto significa que estás menos deshidratado, lo que ayuda a reducir la probabilidad de una resaca. Hay otros factores que también influyen en la aparición de una resaca. Por ejemplo, añadir hielo a una bebida, beber agua o usar una licuadora puede ayudar, pero no puede prevenir los dolores de cabeza y las náuseas a la mañana siguiente. Cuanto más líquido bebas, más diluido el alcohol no te hará orinar menos. Esto significa que un menor volumen de esa orina se producirá por el efecto deshidratante del alcohol.

No importa cuántas cervezas bebas o cuánta agua añadas, el efecto neto es la deshidratación. Sí, se añade mucha agua al sistema, pero cada dosis de alcohol hace que sea mucho más difícil para los riñones devolver el agua al torrente sanguíneo y a los órganos.

La gente puede vivir si el único líquido que obtienen es de las bebidas alcohólicas, pero obtienen agua de los alimentos. Entonces, si estuvieras atrapado en una isla donde no hay nada para beber excepto ron, ¿te morirías de sed? Si no tuvieras mucha fruta para compensar la deshidratación, la respuesta

Referencias adicionales

Harger RN (1958). “La farmacología y la toxicología del alcohol”. Revista de la Asociación Médica Americana. 167 (18): 2199-202. doi:10.1001/jama.1958.72990350014007
Jung, YC; Namkoong, K (2014). Alcohol: Intoxicación y envenenamiento – diagnóstico y tratamiento. Manual de Neurología Clínica. 125. p. 115-21. doi:10.1016/B978-0-444-62619-6.00007-0
Pohorecky, Larissa A.; Brick, John (enero de 1988). “Farmacología del etanol”. Farmacología y terapéutica. 36 (2-3): 335-427. doi:10.1016/0163-7258(88)90109-X
Smith, C., Marks, Allan D., Lieberman, Michael (2005). La bioquímica médica básica de Marks: Un enfoque clínico, 2º Lippincott Williams & Wilkins. ESTADOS UNIDOS.

 

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