¿Todo Puede Expresarse Bailando?

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Algunas veces somos muy obsesivos con las cosas que nos apasionan, tanto que llegamos a considerarlas el centro del universo. No importa lo que hagamos, dejamos que impregne todo los aspectos de nuestra vida, y defendemos la afirmación de que sin ello, la vida sería insulsa y no valdría la pena vivirla. Sin ir muy lejos ya hemos puesto por casos a dos matemáticos obsesionados con su ciencia (Uno… y Dos). Está vez, no se trata de una ciencia, pero si de un modo de vida: El baile.

Ricardo Zamacois (en el centro)

El protagonista de esta divertida historia es el actor español Ricardo Zamacois. Zamacois era alguien dotado de un especial talante para la comedia y el género lírico. Había iniciado su carrera en el café San Isidro de Madrid, ciudad donde desarrollo íntegramente su carrera artística.

Zamacois se caracterizó siempre por su gran versatilidad y su capacidad de interpretar personajes de los más variopintos, cosechando siempre un gran éxito en su época. Esta historia sucede cuando hace muchos, muchos años, Ricardo Zamacois era ídolo del Teatro de Variedades de Madrid.

Un día que se encontraba en el despacho del empresario dueño de dicho teatro, se presentó un artista francés que ofrecía su compañía cómico-músico-bailable, quién terminó resultando un pesado bárbaro. El empresario no sabía como sacarse de encima aquel plomazo que le auguraba el éxito, muy improbable, de un espectáculo.

– Miguén ustedés- decía el francés- mi espectaculó es algó magavillosó porqué con el balilé se puedé expresa todó: los sentimientós, los deseós, las ambicionés, todó puede expresarsé con la musicá, todó bailando.

Zamacois, viendo los apuros del empresario para sacarse de encima a aquel pesado, terció en la conversación con la intención de ayudar a su jefe

– ¿De manera que usted dice que todo puede expresarse con el baile? – dijo Zamacois

– Sí, señog, todó- Le contesto el francés, totalmente convencido

– Muy bien, pues entonces hágame usted el favor de decirme bailando:

Sobra decir que la compañía no fue contratada por el empresario.

Para esta entrada tuve ayuda de:

Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas

Estudiante de historia en la UBA (Argentina) en sus últimos años de carrera. Apasionado por la historia desde muy chico, empezó esta página para compartir su pasión.