Trazos Torcidos

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Como todo sabemos, el arte es bastante subjetivo. La visión de un cuadro dependerá casi siempre de la persona que lo esté mirando. Según quien se encuentre frente al cuadro contemplara un universo diferente (sobre todo si se trata de arte abstracto). Los cuatro ejemplos que siguen tal vez sean una viva muestra de lo esto.

El Barco de Henri Matisse en la posicion correcta.

Allá por 1961, uno de los museos famoso y prestigioso del mundo, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (o MOMA), adquirió una litografía de Henri Matisse, titulada El Barco (Le Batean), la cual pasaron a exhibir casi inmediatamente. Tal había sido el revuelo y expectativa del público que, en tan solo 47 días, se calcula que pudo ser visto por unas 116.000 personas. Muchos de los que desfilaron eran aficionados, visitantes ocasionales, turistas, y también expertos en arte.

Sin embargo, curiosamente, a ninguno de los cientos de miles de espectadores se les ocurrió pensar en que existía algo raro en la obra hasta que Genevieve Habert, un agente de la bolsa de Wall Street, puso el grito en el cielo. ¿Qué era lo que había sucedido? Pues… ¡¡¡El cuadro estaba colocado al revés!!! Solo Genevieve pudo darse cuenta del grave error de uno de los conservadores del museo. Obviamente quedan absolutamente disculpados los turistas y visitantes ocasionales… ¡¿Pero los expertos?!

Amapolas orientales (1928), de Georgia O’Keefe en la posicion correcta.

Algo similar, pero aun peor, sucedió con un cuadro de la artista norteamericana Georgia O’Keefe. La obra Amapolas Orientales, una de sus más renombradas pinturas, fue expuesta en el Museo en la Universidad de Minnesota de manera vertical (la pintura es horizontal, abajo las muestras) al menos durante… ¡¡¡30 años!!!! Esta vez fue un experto de la artista quien reveló que el cuadro estaba mal colgado.

Si a ustedes, por algún motivo se les ocurriera pensar casualmente que esta “ignorancia” artística estaba reservada solo para los norteamericanos, pues debo desmentirles esa hipótesis, ya que en el año 1963, en una galería de arte de Manchester, también se colgó incorrectamente un cuadro de Rauschenberg, y tuvo que ser un artista que visitaba la exposición quien advirtiese el error. Sin embargo no vayan a creer que le creyeron instantáneamente, solo le dieron la razón luego de comprobar en el catálogo oficial de la exposición.

Hierba y mariposas de Vincent Van Gogh en la posición correcta.

Y finalmente, dos años más tarde, en 1965, fue la prestigiosa National Gallery de Londres la que colgaría al revés un cuadro del reconocido pintor Vincent Van Gogh, titulado “Hierba y mariposas”, el cual permaneció en la posición errónea durante dos semanas enteras, algo destacable puesto que el cuadro fue exhibido de tal forma por primera vez en una première para especialistas del artista holandés. Como vemos, no es cuestión de continentes.

Como conclusión me queda agregar que, además de repetir que el arte es subjetivo y está en los ojos de quien lo observe, existen muchos individuos que se atreven a opinar sobre diferentes temas sin siquiera saber de qué están hablando, tan solo para no “quedar como tontos”, cuando eso es realmente lo que les sucede. Intentan aparentar por no parecer que no sabe o que no está a la moda, que no se es cool como dirían muchos de ellos. Esas actitudes terminan acabando con todo lo bueno. No hagamos lo mismo nosotros. Como dice una frase que escuche hace muy poco, pero cuyo autor desconozco: “Que no nos entiendan no nos hace artistas”.

Para esta entrada tuve ayuda de:

Blogs La Línea Serpentinata

Libro: “Las Hemorroides de Napoleón y Otras 499 Anécdotas ” de José Miguel Carrillo de Albornoz